Desde tiempo inmemorable, el hombre a intentado buscar en la política, un mecanismo que le permita entrar a controlar los pensamientos y las emociones de los demás, ha buscado entre derechos, normas, democracias, dictaduras, entre la riqueza y entre la pobreza una manera de obtener el poder, muchas veces sin importar a que punto debe llegar para conseguir esa potestad que tanto anhela.
Sin embargo, y aunque la sociedad ha sido víctima de su propio invento, al jugar a la política del mas fuerte, el hombre no puede concebir su existencia sin entrar en el camino de la ambición por controlar el mundo a su antojo, por encontrar un poder que adopta aun sin merecerlo, un poder que acaba con todo aquel que se interpone en sus planes; por eso no es posible hablar de poder sin hablar de violencia, pues tal ves sean muy pocos los capítulos de la historia de la humanidad, en los que no se conciba la violencia para lograr un fin, aún en la actualidad la sociedad vive con el tormento y la angustia que pueden causar la cenizas de la violencia y el poder.
Si habláramos, por ejemplo, del caso colombiano, seria preciso decir, que esta nación ha estado ligada a la violencia desde hace mucho tiempo, entre sus hermosas montañas, su fastuosa naturaleza, y su riqueza cultural, han corrido las lagrimas y la sangre de un pueblo inocente, de un pueblo que piensa en el mañana como una nueva oportunidad de hacer lo que hasta el hoy no ha logrado.
Para Alfredo Molano, esta es una realidad ineludible, una realidad que ha dejado huella en el pueblo colombiano, una realidad que ha marcado la historia y que aún continua rigiendo el presente, por ese motivo, Molano trata de plasmar entre las páginas de LOS AÑOS DEL TROPEL, las vivencias de un pueblo oprimido, de un pueblo silenciado y apagado por las demandas de un grupo de individuos que considera que es lo bueno y lo malo para la sociedad, que se creen dioses con la capacidad de destruir a quienes no comparten sus ideales, quienes se convierten en una piedra de tropiezo para sus planes, personas cuyo único pecado es concebir la existencia desde otro punto, desde otra perspectiva, desde otra ideología.
En el libro, se hace evidente la lucha entre liberales y conservadores, por conseguir el poder; se plasma la realidad del día a día que vivió la sociedad a causa de la disputa entre estos partidos. Entre cada letra de sus paginas se ilustra la crudeza de la violencia que puso a liberales y conservadores, como los protagonistas de esta historia, los desastres que causa en la mente humana la ambición y la codicia, en el libro se muestra con detalle la persecución que tuvieron que vivir los liberales, por el hecho de ser liberales, los sufrimientos de muchos campesinos que tuvieron que dejar sus tierras para salvar sus vidas, de las miles de personas que murieron cruelmente por intentar defender su ideología, por intentar defender su legado.
León María, alias el cóndor, Agripina si esposa, Violeta su hija, Rojas Pinilla el presidente, los pájaros, los godos, el chimbilá, José Amador, el Maestro, Efraín Barón, los curas, los liberales, los campesinos, son sólo algunos de los personajes que vivieron en cuerpo y alma las consecuencias de la violencia, la codicia y las secuelas de la política del mas fuerte.
Todos estos personajes construyeron la historia, construyeron su vida, vida a la que muchos de ellos tuvieron que renunciar, por la única razón de ser liberales, de ser justos, por creer en la política como un mecanismo de participación, en donde tanto el pueblo como el gobierno tienen no sólo la oportunidad sino el derecho de construir la historia, el presente y el futuro.
LOS AÑOS DEL TROPEL, hacen evidente esa problemática social que a estado latente a lo largo del tiempo, problemática a la que muchas personas le dan la espalda, de la que todos quieren huir, esa violencia que ha marcado el pasado el presente y el futuro de la nación, la que se ha llevado las vidas de miles de campesinos, de miles de personas inocentes, con sueños, con metas, con la esperanza de cambiar el mundo con una sonrisa, porque a pesar de todo, aun nos quedan motivos para sonreír.
Sin embargo, y aunque la sociedad ha sido víctima de su propio invento, al jugar a la política del mas fuerte, el hombre no puede concebir su existencia sin entrar en el camino de la ambición por controlar el mundo a su antojo, por encontrar un poder que adopta aun sin merecerlo, un poder que acaba con todo aquel que se interpone en sus planes; por eso no es posible hablar de poder sin hablar de violencia, pues tal ves sean muy pocos los capítulos de la historia de la humanidad, en los que no se conciba la violencia para lograr un fin, aún en la actualidad la sociedad vive con el tormento y la angustia que pueden causar la cenizas de la violencia y el poder.
Si habláramos, por ejemplo, del caso colombiano, seria preciso decir, que esta nación ha estado ligada a la violencia desde hace mucho tiempo, entre sus hermosas montañas, su fastuosa naturaleza, y su riqueza cultural, han corrido las lagrimas y la sangre de un pueblo inocente, de un pueblo que piensa en el mañana como una nueva oportunidad de hacer lo que hasta el hoy no ha logrado.
Para Alfredo Molano, esta es una realidad ineludible, una realidad que ha dejado huella en el pueblo colombiano, una realidad que ha marcado la historia y que aún continua rigiendo el presente, por ese motivo, Molano trata de plasmar entre las páginas de LOS AÑOS DEL TROPEL, las vivencias de un pueblo oprimido, de un pueblo silenciado y apagado por las demandas de un grupo de individuos que considera que es lo bueno y lo malo para la sociedad, que se creen dioses con la capacidad de destruir a quienes no comparten sus ideales, quienes se convierten en una piedra de tropiezo para sus planes, personas cuyo único pecado es concebir la existencia desde otro punto, desde otra perspectiva, desde otra ideología.
En el libro, se hace evidente la lucha entre liberales y conservadores, por conseguir el poder; se plasma la realidad del día a día que vivió la sociedad a causa de la disputa entre estos partidos. Entre cada letra de sus paginas se ilustra la crudeza de la violencia que puso a liberales y conservadores, como los protagonistas de esta historia, los desastres que causa en la mente humana la ambición y la codicia, en el libro se muestra con detalle la persecución que tuvieron que vivir los liberales, por el hecho de ser liberales, los sufrimientos de muchos campesinos que tuvieron que dejar sus tierras para salvar sus vidas, de las miles de personas que murieron cruelmente por intentar defender su ideología, por intentar defender su legado.
León María, alias el cóndor, Agripina si esposa, Violeta su hija, Rojas Pinilla el presidente, los pájaros, los godos, el chimbilá, José Amador, el Maestro, Efraín Barón, los curas, los liberales, los campesinos, son sólo algunos de los personajes que vivieron en cuerpo y alma las consecuencias de la violencia, la codicia y las secuelas de la política del mas fuerte.
Todos estos personajes construyeron la historia, construyeron su vida, vida a la que muchos de ellos tuvieron que renunciar, por la única razón de ser liberales, de ser justos, por creer en la política como un mecanismo de participación, en donde tanto el pueblo como el gobierno tienen no sólo la oportunidad sino el derecho de construir la historia, el presente y el futuro.
LOS AÑOS DEL TROPEL, hacen evidente esa problemática social que a estado latente a lo largo del tiempo, problemática a la que muchas personas le dan la espalda, de la que todos quieren huir, esa violencia que ha marcado el pasado el presente y el futuro de la nación, la que se ha llevado las vidas de miles de campesinos, de miles de personas inocentes, con sueños, con metas, con la esperanza de cambiar el mundo con una sonrisa, porque a pesar de todo, aun nos quedan motivos para sonreír.